Reseñas

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miércoles, 14 de marzo de 2018

Reseña: Hija de las tinieblas de Kiersten White



Título: Hija de las tinieblas
Título original: And I Darken
Autora: Kiersten White
Editorial: V&R Editoras
ISBN: 9789877472721


Nadie esperaba que una princesa sea brutal. Pero Lada, la hija de Vlad Drácula, siempre lo fue. En cambio, su hermano Radu es un joven gentil, inteligente y sensible. Todo lo que Lada y su padre desprecian.
Cuando Drácula condena a sus hijos al destierro y los deja en manos del sultán otomano, Lada y Radu conocen a Mehmed. Por primera vez, Radu siente que tiene un verdadero amigo y Lada tal vez encuentre en él a alguien por quien valga la pena sentir algo. Para Radu, el imperio otomano es su hogar. Para Lada, el enemigo. Ella será capaz de sacrificarlo todo con tal de volver a su amada tierra.
Lada, Radu y Mehmed crearan un triángulo oscuro y apasionado, que desafiará todas las reglas, lealtades y sentimientos.
¡Hola! ¿cómo andan? Espero que estén muy bien. Hoy les traigo una reseña de un libro que causó mucho entusiasmo en el 2017, no paraba de verlo en todas las redes sociales y mis ganan de leerlo aumentaba cada vez más. Mil gracias a Lectorum quienes me enviaron el ejemplar y fue una de mis primeras lecturas del año ❤︎

Hija de las tinieblas cuenta la historia de Ladislav-Lada- y Radu Drácula, hijos del príncipe de Valaquia, Vlad Drácula. Desde el inicio podemos darnos cuenta que el gran deseo del príncipe es tener hijos varones para su futuro, pero como sabemos que la vida da muchas vueltas, se decepciona cuando se entera que su esposa Vasilissa da a luz a una niña violenta, fuerte y fea. Para el colmo, al año siguiente su decepción aumentó cuando nace el varón, pero no es el guerrero que Vlad desea.

A pesar de que ambos hermanos crecieron juntos, nunca estuvieron unidos. Es decir, Lada siempre ha detestado a su hermano menor por ser tan débil y llorón. En cambio Radu la admiraba por ser tan fuerte, valiente, algo alocada que no sigue los pasos que una mujer en esa época debía seguir, pero siempre obtuvo la atención y el orgullo de su padre, mientras el se sentía en el olvido.

Todo cambió cuando tuvieron que huir de Valaquia junto a su padre ya que su hogar fue invadido. Terminaron pidiendo asilo a sus enemigos, El Imperio Otomano. Una vez que Vlad consigue ser el príncipe de sus tierras, deberá abandonar a sus hijos con los otomanos como prueba de su lealtad al sultán. Con esto Lada se da cuenta la verdadera cara de su padre y no puede evitar sentir rencor por haberlos dejado tirados. Cada día vive resignada en  la prisión  el castillo, pensando en el día que pueda volver su país.

Sin embargo, para Radu todo este suceso ha sido como una bendición. Fue la primera vez que se sentía en paz consigo mismo, con los otomanos y especialmente con la religión totalmente distinta al que el fue criado y sin importar lo que Lada pensara, éste sintió que el Imperio Otomano es su verdadero hogar.

Durante su estadía, un día paseando alrededor del bosque los hermanos conocen al niño Mehmed, hijo del sultán otomano, pero que todos -incluyendo el padre- despreciaban. Entre los tres se desarrollará una increíble y extraña amistad que luego los sentimientos van creciendo cada vez más hasta explotar.

Cuando comencé la lectura, insistí a mi sister del mal Ale del blog Nadando entre un mar de libros a que la leyera conmigo. Admitamos que así es mejor porque podemos comentar nuestras impresiones o decepciones, pelear con la otra persona para que avanzara rápido y llegara a X capítulo que fue totalmente épico o frustrarte cuando no te contestan. Por cosas como estas vale la pena insistir a un amig@ a que lea contigo.

De cualquier manera, para calificar el libro estuve entre la espada y la pared. Hija de las tinieblas no está mal, de hecho me gustaron muchas cosas como el magnífico contexto histórico -y más cuando te das cuenta que casi todos los sucesos del libro son hechos verídicos- y -en un principio- me encantó Lada. Es una protagonista antihéroe que, a medida que crece, se vuelve cada vez más fría y su crueldad no tiene límites. Ella tiene los pensamientos muy adelantados para su época porque a pesar de que rápidamente reconoce lo que significa ser una mujer en ese tiempo, no sigue las reglas de lo que una mujer "debería comportarse" y es toda una badass que le encanta derramar sangre. Me encantaba la idea de que por fin tengamos un personaje principal totalmente distinto al de siempre.

Aunque, este personaje también tuvo sus bajas. Ósea, al rato me caía super mal porque, como dije antes, su maldad no tiene límites y sentía que se pasaba de la raya. Incluso se había convertido en una chica caprichosa, egoísta y paranoica que siempre piensa que hay un complox y que el mundo giraba a su alrededor.

Sobre su hermano menor, Radu, no es de mis personajes favoritos, pero tampoco puedo odiarlo tal y como hace mi querida y testaruda de Ale. Bueno, sí que odiaba su desarrollo ya que siempre se la pasaba llorando y no se defendía de las burlas y ataques de la gente. Al igual que su obsesión con Mehmed (de eso hablaré más adelante). El punto es que me resultaba imposible soportarlo, peeeeeeeeeero al final del libro hay una evolución clara de él que me fascinó.

En cuanto a Mehmed, que mucho me hizo suspirar por él al principio. Solo al principio. ¿Por qué sigo diciendo al principio? Rayos, porque mi cariño que tenía hacia él se esfumó por completo a la mitad del libro. Solo diré que me parece muy manipulador que desea que las personas le tengan lástima y hagan todo por el. Además se justifica las cosas que no debería hacer si ama tanto a Lada con que es "su obligación" ya sea por su religión o normas. Excusas baratas. Lo odié.

Igualmente sucedió con la relación entre Lada y Mehmed. Cada vez que ellos interactuaban sentía que estaba viendo mi ship/pareja potencial porque me gustaban los dos juntos. Hacían una muy buena química, pero a medida que iba pasando las páginas que el globo del hype se iba desinflando. Como dato curioso: Me encantó lo que hizo Lada al final, mis respetos, hija de Dragón 👏🏼. Respeto a Radu y su obsesión con Mehmed, aunque entiendo completamente sus sentimientos, hubieron varias escenas que me hizo rodar los ojos. Y sí, es lo que están pensando: hay un triángulo amoroso.

Otra razón por las que el libro no se llevó las cinco estrellas ha sido la lentitud. Sin exagerar, la historia comienza cuando Lada nace, gran parte del libro vemos la niñez de ella y su hermano antes de empezar lo emocionante. También al principio con las explicaciones de las guerras. nombres y políticas que tenías que entender sí o sí para no perder el hilo.

Además, la prosa de Kiersten White es algo tediosa. Habían partes en que tenía que volver a leer el párrafo porque no me enteraba de nada o era muy confuso. Pero se nota el gran trabajo investigativo por parte de ella para crear la historia sin chocar con los hechos reales. Well, sí choco con uno solo que fue apropósito: Lada es el Vlad Drácula de la vida real. Al final del libro, hay una nota de la autora explicando porqué quiso cambiar el género en su novela.

En conclusión, Hija de las tinieblas es un libro que atrae al lector por su originalidad y genialidad de la autora en recrear la historia del gran Vlad Drácula. De no haber sido por su dificultad en la lectura, estoy segura que hubiera sido perfecto a pesar de las fallas en los personajes pues nadie es perfecto, y tampoco son un billete de $50 para caernos bien jajaja.

Por cierto, ¿qué les parece el nuevo diseño que hice para las entradas? Desde hace un tiempo quería cambiarlas y entre tantas versiones distintas me quedé con esta versión y les juro que estoy in loveeeeee❤︎. 



Kiersten White escritora estadounidense, es conocida por sus novelas dedicadas al romance paranormal, donde ha logrado un gran éxito con sus libros para jóvenes adultos.

Nacida y criada en Utah, White estudió Inglés en la Universidad Brigham Young. Ahora vive con su esposo e hijos en San Diego, California, cerca del mar, donde lleva una existencia perfectamente normal. Esta abundancia de normalidad la llevó a sentirse fascinada por todo lo paranormal, lo cual incluye, pero no se limita a, vampiros, hadas y la cultura popular en general.